Introducción

Llego a Barcelona y me reciben Gian y Dani, mis grandes amigos. Me quedo unos días con ellos para aclimatarme al cambio horario y prepararme para el Camino. Todo lo que sé es que el Camino existe y que hay varias rutas diferentes. No sé cuál voy a hacer, ni cuánta distancia voy a cubrir. Lo que sí tengo claro es que quiero llegar a Santiago de Compostela. Mucha gente lo hace por partes durante varios años. Yo quiero hacerlo completo de una vez.

Comienzo a notar mi falta de preparación en el momento en que Gian me empieza a hacer preguntas sobre cuál es mi plan, y no puedo responderle nada. No sé si lo haré caminando o en bici. Si lo hago en bici, no sé cuántos kilómetros o pasos haré por día.

El domingo, un día antes de empezar, le pido a ChatGPT que me arme un plan combinado entre bici y caminata para hacer el Camino en 15 días y me pasa un itinerario que luego descubriría que es totalmente inhumano: 70 km por día en promedio y el último día 150 km. Nunca he hecho algo así, así que me parece razonable.

Busco una bici, pero no sé dónde la alquilaré. No sé dónde empezaré. No tengo bolsa de dormir. En fin, no sé nada. Solo sé que quiero ir a Decathlon, la tienda de deportes, para comprar calcetines y que empezaré el Camino el lunes. Empiezo a preocuparme cuando Gian me dice que a él le gustaría hacerlo, pero que no está preparado físicamente. Si alguien está preparado aquí es él, pienso yo.

En todo el año no me he subido a una bicicleta, ni caminado más de cien pasos seguidos. Intento alquilar una bici, pero todas las empresas me rechazan porque estoy buscando a último momento. Finalmente, deslizo hasta el final en Google y encuentro una empresa familiar dispuesta a rentarme una bici. Al menos eso ya está resuelto.

Compro el pasaje a San Sebastián, el punto de partida que me sugirió Gian, y me doy cuenta, antes de ir, que en el pasaje que compré solo se permite una mochila pequeña. Así que dejo en casa la mochila de 50 litros con soporte lumbar y llevo la pequeña mochila de laptop que tengo. De todos modos, lo veo como una ventaja porque siempre es buena idea reducir el peso. No llevo zapatos apropiados y es muy tarde para comprarlos, ya que es bien sabido que no se puede hacer trekking con zapatos nuevos; primero deben amoldarse a la forma del pie.

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