Camino de Santiago
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Introducción
Llego a Barcelona y me reciben Gian y Dani, mis grandes amigos. Me quedo unos días con ellos para aclimatarme al cambio horario y prepararme para el Camino. Todo lo que sé es que el Camino existe y que hay varias rutas diferentes. No sé cuál voy a hacer, ni cuánta distancia voy a cubrir.…
Leer más…Día 0 – El portal
Me despido de mis amigos y me dirijo al aeropuerto de Barcelona. Ya en el avión, sentado unos asientos delante de mí, veo a un señor idéntico a mi primo. Es cuánticamente imposible que mi primo esté en este vuelo, pero recuerdo que voy de camino a la tierra de mis ancestros, así que no…
Leer más…Día 1 – El Camino equivocado
Me habré dormido a las 5 a.m. A las 8:30 suena el despertador; lo aplazo hasta las 8:35 y luego hasta las 8:45. A las 8:50 me avisan los del alquiler de bicicletas que ya están afuera. “Desgraciados”, pienso, “quedamos a las 9”. Salgo a recibir la bicicleta y luego voy a desayunar a un…
Leer más…Día 2 – Cambio de planes
Despierto temprano. Como nunca. A las 6 a.m. ya estoy arriba. Había visto que el resto del Camino del Norte es 90% cuesta arriba, así que decido reformular el plan y tomar otro camino. Tomo el tren de vuelta a San Sebastián. Solo 22 minutos de viaje para lo que me había tomado casi 5…
Leer más…Día 3 – Las cigüeñas
Despierto a las 7 a.m. Desayunamos y partimos junto a Argos. El plan de hoy es pedalear 45 kilómetros hasta Frómista. No soy un ser mañanero, así que arranco lento. El sol recién está saliendo y hace algo de frío. El camino comienza con una subida, algo que luego aprendería que es habitual al salir…
Leer más…Día 4 – La caída
Despierto a las 6:40 a.m., incluso antes de que suene la alarma. Me siento fresco. Preparamos las bicis y partimos. Mientras pedaleamos para salir del pueblo, Argos me dice que no puede creer que no esté usando casco. Cabe mencionar que tengo uno guardado, pero he estado usando sombrero para no quemarme. Argos me advierte…
Leer más…Día 5 – La catedral
Mi sueño es interrumpido a las 2 a.m. por el sonido de una banda móvil que llega a la calle del albergue. Me imagino que todo el albergue despertó, pero a mí no me importa. De hecho, disfruto el concierto inesperado que se ha armado fuera de mi ventana. El espectáculo nocturno dura unos 15…
Leer más…Día 6 – Los días encontrados
Salgo al patio del albergue y lo primero que encuentro es mi bici con la llanta pinchada. Mierda. Ya no tengo repuesto. Ahora sí toca parcharla. Mientras me organizo y comienzo a retirar la rueda, todos se han ido del albergue. Le digo a Argos que puede adelantarse mientras arreglo la llanta, pero él decide…
Leer más…Día 7 – La Cruz de Hierro
Hoy soy el último en despertar, ya que anoche me dormí más tarde de lo habitual por la emoción del gran descubrimiento sobre la confusión de fechas. La habitación de ocho camas ya está completamente vacía. Me levanto. Son las 6:30 a.m. Me lavo la cara y, al volver al cuarto, me encuentro con Argos.…
Leer más…Día 8 – La tormenta
Hoy se pronostica lluvia durante todo el día. Despertamos temprano, como ya es habitual, y bajamos a desayunar. Es un desayuno continental, así que me sirvo todo lo que veo sin medir las consecuencias. Al terminar, estoy bastante lleno, contento y con un largo camino por delante. La lluvia no da señales de detenerse y…
Leer más…Día 9 – El mundo de los peregrinos
La mañana envuelve al pueblo con una densa niebla. Desayunamos en el café del hotel y luego me despido por última vez de Argos. Ahora cada quien emprende un camino distinto. Estoy por mi cuenta, en el mundo de los peregrinos. Salgo sin prisa. Todos han partido temprano. Camino lento, en busca de las flechas…
Leer más…Día 10 – El matacabras
Despierto temprano, incluso antes de que suene la alarma. La noche fue tranquila, a pesar de los ronquidos en la habitación. Aunque solo éramos tres personas, el coreano frente a mí roncaba por dos. Saludo a Gary y le comento que tuve algunas pesadillas. Él, con una sonrisa, me responde: —I’m a shouter too! (“yo…
Leer más…Día 11 – La multitud
Hoy despierto un poco más tarde de lo habitual. Mis zapatos aún están mojados, a pesar de haberles puesto periódico el día anterior para que se secaran. Ya no siento dolor en los músculos, pero sí en la rodilla izquierda y además ahora tengo una ampolla en el pie derecho que está a punto de…
Leer más…Día 12 – El antídoto
Me levanto temprano, como nunca. Las señoras del cuarto pusieron su alarma a las 5:30, así que anoche dormí temprano porque sabía que me iban a despertar con ellas. Soy el primero en llegar a la cafetería del hotel para desayunar. Como rápido y parto. Para mi sorpresa, el camino está completamente vacío. Paso por…
Leer más…Día 13 – Odisea
Me despierto a eso de la 1:30 para ir al baño y apenas puedo levantarme. Todo el cuerpo me duele, aún más que cuando me fui a dormir. Apenas puedo mantenerme de pie, mucho menos caminar. Me ayudo con los brazos para incorporarme. La situación no pinta bien. En fin, no le doy más vueltas…
Leer más…Día 14 – El fuego eterno
Me despierto temprano porque sospecho que hay chinches y no puedo dormir tranquilo. Son las cinco de la mañana y decido levantarme de una vez porque tengo que salir de todos modos. Confirmo mi sospecha al ver una chinche gorda al lado de mi cama. La aplasto y está llena de sangre. Saco todo lo…
Leer más…Día 15 – El final del Camino
Hoy me despierto tarde, o al menos lo intento, ya que tengo el cuarto de hotel para mí solo. Desayuno en un café que tiene buena pinta y luego parto a eso de las 8. El día está nublado, ideal para caminar. Esta vez voy a un paso más rápido que ayer. Son los últimos…
Leer más…Epílogo
A pesar de no tenerlo bien planeado, de rentar la bici por un número aleatorio de días, de hacer un cálculo arbitrario sobre dónde empezar y de “perder” el primer día por iniciar en el Camino equivocado. A pesar de partir bastante tarde el segundo día por tomar un tren hacia Pamplona y terminar en…
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